Archivos para la Categoría: Impacto económico/Acaparamiento de tierras

Descripción:

Modificación de las estructuras económicas y de mercado en beneficio de unos (gobierno, empresas…) y en perjuicio del resto (población).

MONOPOLIZACIÓN DE LOS SERVICIOS TURÍSTICOS EN COPACABANA

 

El turismo al ser una actividad generadora de divisas económicas también genera impacto negativo por la incorrecta gestión turística en el ámbito ambiental, social y económico; tomando como ejemplo a Copacabana donde se observa la inadecuada distribución de divisas económicas, ya que las empresas privadas fueron expandiéndose de manera indiscriminada para ofrecer servicios turístico acaparando todo el mercado turístico; es decir se llegó a monopolizar los servicios turísticos de una población receptora.

La población de Copacabana se encuentra a 150 kilómetros desde la ciudad de La Paz, a orillas del lago más alto y navegable del mundo el Titicaca, con una altura de 3.812 m.s.n.m.,  en la provincia Manco Kapac y con una población de 14,931.00 habitantes según el CENSO del 2012.

¿Los beneficios del Turismo es para  todos ?

Si bien la actividad turística en Bolivia va creciendo año tras año de manera paulatina  generando ingresos económicos que representa el 2,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país y según la Organización Mundial de Turismo  y el Consejo Mundial de Viajes y Turismo entre los años 2015 y 2017 indica que Bolivia recibió a 882.000 turistas extranjeros los cuales generaron un movimiento económico de 692,6 millones de dólares con un  promedio de  785,3 dólares por turista.

Haciendo un análisis macro respecto a las divisas generadas por la actividad turística, se puede discernir que no son distribuidas de manera equitativa entre los actores de la actividad turística y las comunidades receptoras de dicho destino turístico tal es el caso de la población de Copacabana, que años atrás fue considerada el destino turístico primordial de Bolivia; pero en la actualidad fue desplazada por el Salar de Uyuni, Madidi y otros. Copacabana recibe ingresos económicos por la actividad turística; pero el reparto de divisas económicas se lo realiza de manera injusta.

Quienes conforman los servicios turísticos (agencias de viaje, empresas de transporte, centros de hospedaje, restaurantes y otros), se encuentran administradas por empresas privadas donde se observa la monopolización de los servicios turísticos que excluye a los pobladores de dicho municipio y que paradójicamente se  convierten en meros trabajadores de empresas privadas percibiendo  salarios mínimos a los ingresos generados por esta actividad y cabe destacar que se esta tratando de  incorporar el turismo comunitario para tratar de evitar la masificación del las empresas monopolizadoras.

 

Proyecto de navegabilidad del Ebro

Hacer navegable el Ebro con meros fines de paseo turístico en barco fue un entusiasta empeño que, en 2008, el entonces alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, logró sacar adelante al calor de la Expo del Agua. Pero aquella aventura no ha hecho más que acumular ruina económica desde el primer día y, ocho años después, ha costado más de 35 millones de euros de dinero público.

Para que los barcos pudieran ir por el tramo del Ebro que pasa por Zaragoza capital, lo primero que hacía falta era un azud el cual costó 24 millones de euros y se dijo que a aquella abultada inversión se le sacaría partido instalando una central hidroeléctrica con la que aprovechar los saltos de agua de esas compuertas. Pero esa central no ha llegado, ni se la espera. También ha habido un despilfarro de dinero en cuanto a la inversión destinada en el embarcadero, dragados periódicos, etc.

Mediante el turismo fluvial en el tramo inferior del Ebro se esperaba revalorizar el capital turístico de la zona, promover los cruceros de recreo y la navegación recreativa, crear centros de interés complementario a la navegación estricta y al turismo (gastronomía, artesanía, mercado del barco usado, alquiler de embarcaciones, etc.) y dar lugar a un importante trabajo educativo y cultural.  De momento, la rentabilidad conseguida por algunas ofertas de navegación ya establecidas parece ser escasa.

Los barcos turísticos han estado rodeados de polémica desde que comenzaron en 2008, tanto por su gestión como por el dragado del río. Para frenar la sangría económica de esta ruinosa aventura naviera, el Ayuntamiento ha decidido rescindir ese contrato de los barcos turísticos. El gobierno municipal anunció que, para ello, tendrá que desembolsar otros 300.000 euros.

El turismo de borrachera en Lloret de Mar y la transición hacia una nueva imagen

En 2011, 21% de los viajeros que visitaban Cataluña se dirigían a la Costa Brava, con lo cual posiciona Lloret de Mar en la segunda región más visitada de Cataluña. La atracción de Lloret de Mar como lugar turístico data del siglo XIX. Esta población de la Costa Brava ofrece varios atractivos tanto naturales como patrimoniales. Calas con aguas turquesas, fondos marinos muy variados, gastronomía local sabrosa y sana a base de pescados y mariscos. También se caracteriza por una historia muy rica, del monasterio benedictino del siglo X al cementerio modernista, pasando por las huellas de su enriquecimiento debido a las relaciones comerciales con la isla de Cuba en el siglo XIX.

Desgraciadamente Lloret de Mar es también muy famosa por su oferta de turismo barato en mayoría dirigido hacia los turistas jóvenes (18-19 años) interesados por los precios muy económicos y la oferta de ocio nocturno. Los impactos negativos de este tipo de demanda se relacionan a los comportamientos de dichos turistas. Los efectos más avistados son el ensuciamiento de las calles, el alboroto, los daños a los equipamientos hoteleros y urbanos, el balconing – saltar a la piscina del hotel desde el balcón de la habitación – generalmente generados por el estado de embriaguez de los turistas. Este perfil de turistas no suele generar ingresos para el resto de la oferta turística ni se combian bien con el turismo familiar en búsqueda de seguridad y tranquilidad.

Esta demanda turistica es poco sostenible a nivel social ya que las poblaciones locales no consiguen convivir con los turistas y que aleja otros tipos de turistas.

Esta situación es debida a una estrategia turística inadecuada y poco sostenible en las decenas precedentes que solo se ha centrado en este tipo de oferta y no ha conseguido a diversificarla. Desde el principio de los años 2000, varios equipos municipales se han sucedido para planificar y lanzar iniciativas impulsando una nueva oferta turística, dinamizando la ciudad, cambiando la imagen de la ciudad y intentando de atraer otros tipos de visitantes. Por ejemplo, en 2001 el ayuntamiento creó Lloret Turisme (servicio de gestión turística privado vinculado con la administración pública) o tambien en 2015, la Generalitat, el Ayuntamiento, la Mesa Empresarial de Turismo y la Diputación de Girona impulsaron un Plan Operativo sobre 5 años. De parte de los ciudadanos también se ha manifestado la necesidad de un nuevo modelo turístico con la creación de la plataforma ciudadana “Estimem Lloret”.

El reto más grande al que se tiene que enfrentar la ciudad de Lloret de Mar para conseguir un cambio considerable y llegar a un desarrollo más sostenible del turismo radica en establecer objetivos claros y estrategias a largo plazo. Se tratará de cambiar la oferta y mejorar la imagen de la ciudad, obligando las empresas turísticas a invertir en otras formas de turismo aunque los beneficios no sean inmediatos y implicando a los ciudadanos que padecen tanto a nivel social como económico este modelo poco sostenible.

Cruceros del Nilo

Son uno de los atractivos más conocidos de Egipto: Los cruceros turísticos que hacen itinerarios por el curso del río Nilo entre Luxor y Asuán. Permiten a los viajeros conocer los principales destinos con patrimonio histórico del país; sin embargo, existen una serie de problemas graves en materia de sostenibilidad que se resisten a ser erradicados.

  • Impacto medioambiental

Según el científico Ahmed Shaban, director de la División de Investigación Medioambiental del CNI, “si seguimos incrementando la contaminación a este ritmo, el Nilo probablemente morirá en 15 años”.

Además de los residuos vertidos por fábricas y agricultores, hay otro factor altamente contaminante que son los barcos turísticos que surcan sus aguas constantemente. Ya de por sí los cruceros requieren un serio control ecológico por el tratamiento que se le pueda dar a sus aguas residuales; pero es que la mayoría de la flota está tan anticuada que carece de los sistemas adecuados para el tratamiento de estas aguas. Es reseñable que se ha producido una reducción significativa de la biodiversidad acuática, con la desaparición de 33 tipos de peces y el peligro de extinción para otros 30.

También está el problema de la polución atmosférica, se están evaluando dentro de Egipto varias leyes que planean aumentar los controles ambientales en el Nilo y también controlar un poco más las emisiones expulsadas por estos viejos cruceros, tanto así que se cree que en un futuro bastante cercano, varias compañías de cruceros fluviales del Nilo deberán cerrar.

La solución, pasaría por que el Gobierno aplicase la ley para que los dueños de los barcos adopten medidas de protección del medio ambiente y que los mismos dueños tengan la voluntad de invertir en ello y construyan más centros de captación de aguas de desecho.

  • Impacto en el patrimonio

No es problema menor tampoco el hecho de que la polución de estos navíos afecta a la preservación óptima del patrimonio histórico. Los cruceros amarran todos juntos, en la orilla más cercana posible a los recursos a visitar, y para mayor desastre, su anticuada tecnología les lleva a no apagar motores durante las respectivas paradas, multiplicando innecesariamente el efecto contaminante que es reconocido como una de las causas principales del deterioro del patrimonio cultural.

  • Impacto socioeconómico (los barcos son propiedad de empresas extranjeras: leakage, dependencia externa, falta de control, etc.)

Al igual que en otras muchas tipologías turísticas, el turismo de cruceros suele ocasionar un problema que aún es habitual y que se acentúa en el caso concreto de Egipto: Las empresas propietarias de los barcos, así como los turoperadores que los llenan, son de origen extranjero, lo cual produce una altísima fuga de capitales del destino (leakage), una excesiva dependencia exterior por parte de la población de allí, y desencadenante a su vez una alarmante falta de control turístico por parte de la sociedad y poderes locales.

  • Impacto en la calidad turística del destino (masificación, capacidad de carga sobrepasada + barcos muy viejos)

Precisamente uno de las preocupaciones que se derivan de la falta de control turístico en estos cruceros es la tendencia a la masificación. Esto es un asunto que afecta directamente a la capacidad de carga de los destinos, que se ve habitualmente sobre pasada, para perjuicio del patrimonio y de la experiencia del turista. Si ya la mayoría de los barcos son objetivamente cutres (y no tradicionales), el acto turístico en tierra se ve además perjudicado por la polución, el ruido, el olor a gasolina y agua sucia, las aglomeraciones de visitantes, etc. Los turoperadores parecen mirar solo por su negocio: Minimizan costes y maximizan la afluencia de turistas, repercutiendo negativamente en la calidad del producto final.

Turismo y comercialización de la cultura garífuna en Honduras

Los pueblos garífunas se encuentran localizados  a lo largo de la Costa Norte de Honduras; desde Masca en el Departamento de Cortés; hasta Tocomacho en el Departamento de Colón. Por estar ubicado en una zona netamente tropical gozan de clima cálido y templado. El mar sirve como marco delimitante. El garífuna cultiva el guineo, el plátano y la yuca, siendo el pescado su alimentación básica. Sus raíces africanas se dejan ver en sus ritos, celebraciones, elaboración de algunos alimentos y en algunos sistemas constructivos.

Actualmente la comunidad garífuna de Honduras está haciendo  un esfuerzo por reclamar un espacio en la creciente economía  turística local de la isla de Roatán. Sus pobladores sostienen que ellos sufren de una especie de pérdida cultural debido a que no tienen el control de la comercialización de su cultura a través del turismo.  Roatán es uno de los destinos turísticos más importantes del país, principalmente debido a sus arrecifes de coral, los cuales atraen a muchos buzos, a cruceros y tour operadores organizados. Las comunidades garífunas de Roatán se ubican en zonas pintorescas de la isla, pero fuera del camino de la ruta turística, desprovistos de la necesaria infraestructura turística. Sus habitantes apenas reciben una pequeña porción de los beneficios del turismo.

Los garífunas creen en el poder y el valor del turismo étnico y ellos identifican un espacio en el mercado turístico local tanto para su tradición cultural como para su propia identidad cultural, los cuales, sin embargo, actualmente están siendo explotadas no por ellos mismos sino por otros. El Leakage se manifiesta en la concentración del negocio por parte de cruceros y cadenas hoteleras “Todo incluido” promovidos por tour operadoras y agencias de viajes nacionales e internacionales. Los empresarios e intermediarios impiden que los indígenas por sí mismos controles y contextualicen la imagen presentada a y consumida por los turistas.

El baile “Punta” se ha convertido en una diversión popular entre los turistas y los garífunas participan en grupos organizados que realizan presentaciones en los complejos privados y bares situados en varias partes de la isla de Roatán y costa caribeña del país. Esta actividad se realiza en espacios controlados, donde se acuerda un pago a los músicos y bailarines garífunas o se les permite que recolecten propina. Varios de ellos han manifestado que la recompensa monetaria de este tipo de empleo nunca ha sido satisfactoria. Para fines turísticos se recurre a mofificar escenarios y locaciones divorciados de la mayoría de los aspectos de la cultura nativa. Lo que reclaman esencialmente es el derecho de propiedad de la representación de su baile tradicional precisamente debido a que es un atributo de su propia cultura. Los garífunas de Punta Gorda anhelan que los turistas llegue a su comunidad donde les puedan ofrecer un baile en su verdadero contexto, restaurantes y bares locales donde se les brinde platillos y bebidas tradicionales y también puedan ofrecer sus artesanías. Desean presentarse a sí mismos ante el resto del mundo.

Bali, Indonesia

Desde los años 1970, Bali, fichado por la UNESCO y vendida como la Isla de los 10.000 templos, es el único sitio turístico masivo de Indonesia.

Conocido por sus aguas turquesas repletas de peces, por el buceo y el surf, pero también por sus paisajes naturales como por sus santuarios hermosos, invitando a relajar y a meditar en tranquilidad, Bali sigue siendo victima del turismo de masa.

Esta sobremercantilización no solamente pone Bali en peligro serio, pero también a las islas vecinas, que tienen la suerte (o la desgracia) de ser situadas a proximidad de Bali.

Hordas de turistas, buscando principalmente sol y plaza, llegan a las tres islas Gili, pero especialmente en Trawangan, la más grande de ellas, donde proliferan puestos callejeros vendiendo hongos mágicos (setas) que producen efectos alucinógenos ideales para las fiestas rave de la noche, las que atraen todo un zoo humano incluyendo borrachos y drogadictas.

Muchos son los turistas que se quedan perplejos ante la basura generada por esta forma de turismo. Las playas están cubiertas de arrecifes muertos. Las plazas están dominadas por macro hoteles.

Mientras los dueños de las escuelas de buceo, grupos de ecologistas y la administración indonesia tratan de recuperar los daños hechos en la fauna subacuática y en el medioambiente, sigue la construcción de nuevos hoteles, aún si las autoridades han puesto unos límites: 150 metros del mar y 15 kilómetros de santuarios.

Y todavía quedan por mencionar los efectos que aceleran la pérdida de identidad cultural, como por ejemplo el de la globalización: Bali tiene ya su Hard Rock Hotel como sucursales de muchas otras franquicias internacionales.

Una vez puesta en marcha la industria del turismo de masa resulta casi imposible dar marcha atrás. El éxodo rural cada vez es más pronunciado, debido a la oferta creciente de nuevos puestos de trabajo vinculados al turismo, que también trae consigo un temor a que cualquier tipo de crisis pueda afectar el flujo de los turistas.

Además del gobierno, que en parte se ve impotente frente a la destrucción continua, crece más y más el número de los jóvenes que se unen en movimientos de resistencia contra la degradación de su país, aunque ya han perdido parte de su integridad sociocultural sino socioeconómica.

Hotel W

En el octubre 2009 ha abierto sus puertas el Hotel W Barcelona, conocido como el Hotel Vela por su forma. Diseñado por el arquitecto Ricardo Bofill, su realización ha costado 280 millones de euros. Consta de 27 plantas y aparte de instalaciones típicas de un hotel, ofrece servicios de lujo, como yates de paseo y zapatillas deportivas a completa disposición de los clientes.

La construcción de este Hotel ha provocado muchas polémicas ambientales: las criticas ambientales denuncian que se trata de un edifico construido en la bocana del puerto, lo que va contra de la ley de Costas. Sin embargo, su construcción se rigió por la Ley de Puertos, como si se tratara de un equipamiento (Ley 48/2003, de 26 de noviembre). Las protestas no han logrado impedir la construcción del Hotel.

La construcción de un Hotel de lujo como el W en medio de un barrio popular y de pescadores como es la Barceloneta ha generado conflictos sociales, económicos y culturales.

La atracción de turistas con alto poder adquisitivo ha generado una subida de precios de los alquileres y de las viviendas: muchos lugareños han tenido que abandonar su lugar de origen para mudarse a un barrio con costes más asequibles. Muchas tiendas locales se han visto obligadas a cerrar y paralelamente han abierto franquicias multinacionales (por ejemplo Burger King y Desigual).

La plataformas vecinal de protesta “La Barceloneta Rebel” sigue luchando por la conservación de la identidad del barrio y por los derechos de los vecinos para poder permanecer viviendo en su residencia habitual en condiciones dignas.

Setas de la Encarnación

setas-encarnacion--644x362[1]

Las setas de Sevilla parecen ser uno de los ejemplos más evidentes del despilfarro del dinero público de los últimos años. De los 50 millones que estaba previsto su coste, el Ayuntamiento ha podido invertir en este edificio casi 150.

Formalmente conocido como el Metropol Parasol, esta construcción en el centro de Sevilla es una estructura de madera con 2 columnas de hormigón que facilitan el acceso a un mirador que está en su parte superior. Se encuentra situado en la plaza de la Encarnación. Según podemos leer en su entrada en la Wikipedia “tiene unas dimensiones de 150 x 70 metros y una altura aproximada de 26 metros, y fue el proyecto ganador del concurso abierto por el Ayuntamiento de Sevilla para llevar a cabo la rehabilitación de la plaza en la que se ubica; su diseñador fue el arquitecto berlinés Jürgen Mayer”.

Las setas además de un mirador destacan arquitectónicamente por su estructura, que tiene forma de hongos. Además, alberga un mercado con locales comerciales y de restauración, una plaza de espectáculos y el museo Antiquarium. Como resume Susana Serrano, nueva concejal en el Ayuntamiento de Sevilla, esta construcción está repleta de polémicas: el mercado “provisional” duró un tercio de siglo; la pasarela que debía recorrer todo el mirador no pudo finalmente cruzar al otro lado de la calle por problemas técnicos y burocráticos; el presupuesto inicial se ha multiplicado por tres; se ha privatizado un espacio público; y, por último, sólo queden 39 de los 420 placeros del antiguo mercado.

Cuando se iniciaron las obras, allá por junio de 2005, su coste se estimaba en 50 millones de euros, pero los graves problemas técnicos para su contrucción, hizo elevar los gastos y retrasar el proyecto. Su precio se estima que está en 102 millones de euros, además del alto mantenimiento que requiere. Finalmente, fue inaugurado el 27 de marzo de 2011.

Pero la polémica no ha acabado con su inauguración, en noviembre de 2014, la cooperativa de comerciantes del mercado interponía una denuncia por lo contencioso administrativo contra la constructora Sacyr, quien gestiona el edificio Metropol Parasol, por los tres puestos que están desafectados de su uso y ya no se rigen por las normas de la plaza de abastos municipal, aunque siguen dentro del mercado. Numerosos locales mostraban en sus mostradores un cartel que denunciaba “Sacyr especula con el mercado”. Además en las primeras semanas del año 2015, la puerta de entrada al Antiquarium se desplomaba sobre cuatro mujeres por la rotura o fallo de una bisagra. Por último, en el mes de abril, un juzgado ha condenado al Ayuntamiento de Sevilla a pagar 35,1 millones de euros a la constructora Sacyr por este edificio por incumplimiento de contrato.

Rally raid Dakar

El Rally Dakar es la competencia anual de rally raid, organizada desde el 25 de diciembre de 1977 por  Amaury Sport Organization (ASO) opera con altos niveles de centralización de beneficios para un asociación internacional y produce mínimas ingresos en los destinos que transita.

París, Ciudad del Cabo, El Cairo, Perú son sitios turísticos –cuando no patrimonios de la humanidad– emblemáticos a escala internacional y sobre los cuales esta competición ha hecho sentir sus efectos socioculturales, ambientales y económicos a su paso.

En el año 2008 el Dakar fue suspendido por el Gobierno de Francia debido a las sospechas de atentados u otras acciones terroristas. Desde el 2009 se realiza en Argentina, Chile, Bolivia y Perú. En el caso de Argentina, la edición 2015 se inició a partir del 1 de enero desde la Casa Rosada (Buenos Aires) y finalizó el 17 de enero en Tecnópolis (Buenos Aires). A su paso por San Juan se definieron reuniones entre el Ministerio de Turismo y Cultura, Defensa Civil, Policía de San Juan, Gendarmería, Salud Pública, entre otros organizadores provinciales y nacionales como INPROTUR que junto con ASO consideran la competencia como una estrategia de posicionamiento turístico nacional.

Casi 414 vehículos recorrieron 9000 kilómetros de carreteras, pistas y dunas argentinas, chilenas y bolivianas, dejando a su paso muertes, contaminación, degradación de paisaje, entre otros efectos que han sido denunciados por la  Organización An Red como “La oscura estela que dejó el Dakar” o la organización “No al Dakar” las cuales se apoyan en fotografías impactantes del caso.

Junto con la gentrificación turística se produce también el efecto denominado patente de corso, en el cual a los corredores y foráneos se les otorga cierta permisibilidad en el destino turístico, sin dimensionar los costos en materia de recursos patrimoniales y que en ningún caso se solicitan informes de capacidad de carga u otros similares.

En  la actualidad se continúa diseñando la edición 2016.-

 

La cara oscura del Everest

De un tiempo a esta parte, podemos afirmar que el Everest, la cima del mundo, no es lo que era.

Actualmente el problema de la masificación ha superado con creces lo que en los 90, Anatoly Bukreev, guía experto del Everest, comenzó a detectar. Los intereses comerciales y la experiencia no acreditada de los alpinistas para la ascensión han despertado la vulnerabilidad de la montaña. Esta situación conlleva riesgos, no sólo para los que se acercan a este destino, sino también para la propia montaña. Además de las consecuencias del cambio climático, se calcula que cada año se llegan a extraer del “vertedero más alto del mundo” 5 toneladas de basura generada por los alpinistas y dejada a sus espaldas. Es por ello, por lo que el Gobierno nepalí ha tomado medidas al respecto: cada persona ha de bajar 8 kg de residuos propios o ajenos, lo que se calcula que a lo largo de cada año se llegue a recoger alrededor de casi 6 toneladas y media de basura. A pesar de todo ello, no se ha planteado restringir (al menos por el momento) el número de expediciones a este destino.

Por otra parte, y siendo el turismo en el Himalaya la mayor fuente de ingresos de Nepal, la precariedad laboral, la temporalidad de las expediciones y las discrepancias entre sherpas y resto de trabajadores (porteadores, empleados en campo base) están a la orden del día.

Desde abril de 2014, las autoridades han aceptado las condiciones exigidas por los sherpas: seguros de vida y salud. El resto de empleados sigue teniendo salarios cerca de 7 veces menores que los primeros. Esta situación influye negativamente en la economía local y puede llegar a tener consecuencias a mayor nivel en el país.